viernes, 24 de junio de 2011

Eldorado (-2)

Pese a los paros que hicieron los profesores ese año, pude rendir y aprobar cuatro de cinco materias, y pese a que le decía chau a la oportunidad de tener una Beca Bicentenario, ya me alcanzaba para inscribirme en la facultad. Yo, contentísimo, JA. Y pese a que no tenía toda la plata que había planeado juntar, había vivido algún tiempo en la calle y sabía que no me iba a morir de hambre.


Lo único que en ese momento me traumaba (ahora me rio), era el paso por la terminal de Retiro. Mi experiencia en Bahía Blanca no fue de las más lindas y eso que no es tan grande como Capital Federal.



Ya habían pasado mis tres semanas y una semana extra que me quedé por pedido de mis hermanos. Era una semana menos para mi en el cursillo de ingreso, cursillo que me hacía falta ya que ni idea de matemáticas, y ya hacían unos años que no pisaba un colegio.

Fueron 4 semanas tensas. Sabía que no volvería a ver este pedazo de mi vida de la misma manera, pero no me despedía de ella aún. Trataba, quería, tenía la ingenua idea de que esto fuera todo un continuo.

La noche que subí al colectivo la tensión por fin se hizo tristeza. Mis amigos de entonces se iban enterando de que me iba a Misiones y me escribían al celular. Cada mensaje fue un llanto en silencio en el asiento del colectivo, un corazón apretado, un abrazo que nunca fui bueno para dar en su momento. Otra vez, cada mensaje era un fracaso.

Todos me preguntaron por qué me iba. Todas mis respuestas, sin querer, eran falsas. Luego, meses después, me dí cuenta cuál era el único por qué.

Mis amigos de entonces, y sus palabras de amigos, se quedaban en el camino. Eran como la piel vieja que abandona la serpiente en medio de la estepa.

Dormí una hora y cuando desperté, vi algo especial, la primera de muchas cosas nuevas y únicas que vería de ahora en más: en la llanura bonaerense el horizonte está precisamente en el horizonte, y el Sol cuando sale, a través de cientos de kilómetros de aire y sus partículas en suspensión, se ve grande, rojo, y perfectamente delineado. También vi las vaquitas. : )

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